El arresto

Jinete en llamas de mi sueño mudo,
al arresto de tus besos me confío,
vulnerable y tensa como paloma
que se abrasa en vuelo bajo el rocío.

Me adentro en la penumbra trepidante
a merced de tus ojos que acarician
bajo el códice cálido y vibrante
que descifra mi cuerpo de novicia.

Se agita, cual espuma en el remanso
la sangre que a tu vera se enardece,
volcando desde el cielo de tus manos
la gloria que en mi vientre resplandece.

Remonto heroica al alba cristalina
en alas del delirio que me abruma,
para morir de amor sobre la cima

del ánfora vialáctea que supura.

(Imagen de "La cueva de las manos", patrimonio de la humanidad, provincia de Santa Cruz. Recomiendo visitar: http://www.cuevadelasmanos.org/) 

Comentarios

Entradas populares

Declaración de amor

Hormiga

El susurro del ángel

Las hojas

La entrega

Poema XXXIX

Cuando moleste tu luz