Agradezco



He de agradecer
tus ojos y tu nombre,
el asalto de tu cara,
la estrechez del pasillo,
la sala en desorden,
esas dos palabras
y algo más.

He de agradecerte toda:
la tarde en juego,
la esperanza,
el motivo,
la risa inocente,
la voz anunciada.

He de agradecerte
aquella siesta en semilla
cuando todo carecía de lo tibio,
cuando nada más tenía
estas pocas palabras,
cuando el frío me arropaba
y sin mas, apareciste.


(Autor: Marisa Cortés. Imagen de:  http://iglesiasypaisajesdesudamerica.blogspot.com.es/2010/10/camino-hacia-el-observatorio-el.html )

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