El instante



Hay un momento en el que
se debe atravesar el dolor.
Hundir la espada.
Abrir el pecho.
Rasgar el Hara.

Llorar, pero con sentido.
Sufrir de veras
mirando la montaña.
Dejarse ahogar por el fracaso
y por el grito.

Vomitar el asco de no querer
o no ser querido,
lavarse los ojos y la mirada,
aceptar como un ciervo herido
lo frío de las balas,

Encontrarse de verdad
con esa angustia que
todo lo rompe para siempre,
y tener las ganas necesarias
de dar un paso:
Eso que llaman, ser valiente.


Autor: Marisa Cortés
Imagen de: https://www.dondevive.org/margarita/

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